El oscuro encanto de la sangre

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¿Por qué nos atrae la Noche?

¿Por qué nos atrae todo lo que, sabemos, nos causará temor?

Un ser capaz de vivir más allá de los límites impuestos por la Madre Naturaleza, cuya subsistencia está ligada a la lenta y dolorosa muerte de otros seres, debería ser anatema… y, sin embargo, lo buscamos, lo anhelamos, casi lo necesitamos. Acaso como un recordatorio de nuestra propia fragilidad, acaso como un ídolo oscuro necesario para contrarrestar el temor de la muerte que nos han enseñado…

Dos relatos; en mi opinión, los que mejor expresan la esencia de esos seres que tanto añoran su humanidad como nosotros añoramos su sobrenaturalidad.

El primero, Carmilla. Maravillosamente seductor y decadente, este cuento de Joseph Sheridan Le Fanu es, sin duda, uno de los principales cimientos para el segundo, El Invitado de Drácula, con el que Bram Stoker había originalmente dado comienzo a esa magnífica novela epistolar que desató el horror de los Nomuertos sobre el mundo occidental.

Disfrutadlos como yo los he disfrutado.

No los incluyo aquí dada su extensión, no excesiva en realidad pero inadecuada para este espacio.

Y cuando los hayáis degustado, cuando ya no podáis resistir al deseo de mirar sobre el hombro buscando la mirada aviesa de la bella Carmilla o de la Condesa Dolingen, pensad:

¿Y si una de ellas os diera a escoger entre la muerte inmediata y la vida eterna…?

~ por Mornatur en Marzo 9, 2007.

Una respuesta to “El oscuro encanto de la sangre”

  1. Maravillosa literatura, la verdad me a cautivado y creo que la respuesta a su pregunta no es otra que la vida eterna como quisiera que sus palabras fueran ciertas , y la oscura eternidad viniera por mi..

    mis saludos besos y mordidas

    Katherina

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