El diablo
Despertar sudoroso, a la madrugada, con una pesadilla recordada a medias: las imágenes se van diluyendo en la oscuridad de la habitación. El único sonido es el de la respiración de mi esposa. Su presencia me reconforta. Pero las imágenes del sueño aún tardan en desvanecerse, y poco a poco racionalizo, recuerdo…
—
Era aún muy pequeño. Para ir a la escuela debía pasar junto a la vieja iglesia – se decía que tenía más de ciento cincuenta años y databa de la época de la fundación de la ciudad. Cada mañana, cuando apenas amanecía – mi primera clase era a las 6:30 – pasaba mirando con miedo mezclado con curiosidad infantil un curioso agujero redondo, tan ancho como un plato, horadado en la tapia blanca de la capilla. En algunas ocasiones había visto movimiento, pero nunca alcanzaba a percibir con claridad la criatura que habitaba el agujero.
Una mañana, mucho más temprano que de costumbre – aún estaba oscuro – ví una mujer muy anciana dejando carne cruda cerca al agujero. Cuando pasé, la mujer me miró: era horrible. Abrió la boca pero en lugar de hablarme emitió algo parecido al siseo de un gato furioso. Salí corriendo y llegué a la escuela exhausto, tembloroso y mudo.
Más tarde, durante el recreo, reuní a la pandilla y les conté. Todos estuvieron de acuerdo en que la vieja era una bruja y que en el agujero vivía su familiar, tal vez incluso un diablo. Y acordamos resolver el misterio el fin de semana.
El sábado en la tarde dejamos en paz el terreno baldío que usábamos como pista de acrobacias y esperamos a que terminara la misa. Cuando el sacerdote y el sacristán cerraron las puertas de la iglesia y de la tapia con llave y torcieron la esquina, nos acercamos al agujero. Yo llevaba mi linterna de Flash Gordon y la encendí. Sin pensarlo mucho me adelanté a los otros y casi me metí de cabeza…
Dentro de la perforación había unos ojos amarillentos y luminosos. Fue lo único que alcancé a ver antes de que ESO me saltara a la cara, agarrándome las sienes con diminutas pero dolorosas garras y agitando las alas membranosas. Las patas se apoyaron sobre mi jumper de jean, que impidió que me hiriera en el pecho. En medio de mis manoteos y gritos el haz de luz de la linterna de Flash Gordon iluminó el rostro humanoide y colmilludo de la bestezuela antes de que me soltara y, con un chillido horrible, se lanzara afuera – ocasionando la desbandada del resto de la pandilla.
Fue muy difícil explicarle a mi madre de dónde habían salido las cuatro marcas sangrientas que tenía a cada lado de la cabeza y que tardaron bastante en cicatrizar.
Fue más difícil aún explicar por qué nunca quise volver a la escuela por el camino de la vieja capilla.
—
Desvelado el misterio de la vieja pesadilla, con el rostro del pequeño demonio – curiosamente parecido al de su vieja cuidadora – ya nítido en la memoria, me levanté.
Ante el espejo del baño escarbé entre mis largas greñas hasta descubrir, en la sien derecha, cuatro leves marcas, casi borradas.
Es extraño: cuando se está seguro de la propia cordura es más fácil conciliar el sueño, así la cordura signifique el horror.
—
Esto es un MEME muy simple: vamos a contar una historia aterradora e inexplicable y a pasarle la tarea al menos a cinco personas. Mejor si la historia es auténtica. Mi historia no sólo es auténtica sino que la foto también lo es. Así pues, el Meme va para






















Muy interesante si soy sincero, me pasaré por aquí para ver como evoluciona la historia ^^. Señor oscuro, queda añadido a la lista de los aliados de Belegost…espero que no le importe.
Un cordial saludo
Tarea hecha.
Super tu historia….congrats
[...] la invitación del señor Mornatur, y en el entendido que debe ser una historia real, voy a contar esta historia propia, de esas cosas [...]
La Verdadera Vida de Un Gerente » un historia no contada. . . dijo esto en Mayo 13, 2007 a 9:16 pm |
tarea cumplida,
muy buena las hstorias…………t felisito ers grande
—
Gracias por tu visita y tu opinión, Javier. De todos modos, te recomiendo que eches un vistazo a la Netiquette Blogger: http://mornatur.wordpress.com/opiniones-desde-la-ultima-fortaleza/netiquette-blogger/
Ya hice la tarea y casi que no encuentro a quien pasarsela por lo nuevo en la blogsfefa, pero espero que a los que se las envie me contesten afirmativamente…jeje
Hola, como casi todo en la vida, el que piensa pierde… mentiras, no tuve mucho tiempo esta semana para navegar y visitar blogs así que no puse un comentario en aquel lugar donde te lo prometí, pero nada.. Aqui estoy leyendote y que escalofriante esta iniciativa…. Un abrazo
Solo puedo decir, que me meti en el cuento, fue agradable recrear las imagenenes y mas que la imagen , esa emocion de estar al borde de lo paranormal, me gusto mucho la descripcion a partir de una pesadilla ,sobre un suceso lejano en la cronologia , pero no por eso ausente en medio de la noche…
hola… que miedo…. si y aunque no lo creamos caminan a nuestro lado y ni cuenta nos damos, que escalofriante……
“Abrió la boca pero en lugar de hablarme emitió algo parecido al siseo de un gato furioso. Salí corriendo y llegué a la escuela exhausto, tembloroso y mudo”.
Esto me hizo sonreir, eres un encanto… el cuento cortico y muy entretenido de leer… ¡Qué susto para tí y tus compañeritos! y, ¿Qué pasó después con ese bicho de personaje?
Me quedé intrigada con este cuento veridico.
Un abrazo acariciador y tierno para que olvides esa tremenda experiencia. ¡Vaya meme el que se ingenian!
Hecho. Pero salvo a tu peña no sabría a quien mandar el meme, así que considéralo casi-meme: al menos el relato, lo más importante, lo he escrito. Es verídico sólo hasta cierto punto pero está ficcionalizado.
[...] Respuesta al meme de Mornatur Arquenoro [...]
Los tejos « Vida de Niki dijo esto en Mayo 26, 2007 a 3:38 am |