Un Dragón Solitario

Silmaril, Café Rock: Un rincón de la Tierra Media

Silmaril, Café Rock: Un rincón de la Tierra Media

Tras innumerables aventuras en la lejana y olvidada tierra de Krantz, hogar de Vornhir y ambición de Enzaroth, Señor del Abismo, la partida de aventureros decidió que necesitaba un nuevo cuartel general. El arco armadiano de Hyallej, las hachas de Balzack, la colección de Lotuno Lotión, la espada de Claryss y los hechizos de Syrius requerían un sitio para reposar y recobrar la magia necesaria para enfrentarse al mundo.

Y luego de buscar en las grandes ciudades fortificadas del reino, y en los pueblos y las villas, y no encontrar sitio capaz de satisfacer su necesidad de descansar, de contar las historias de viejas batallas y de reunir fuerzas para emprender nuevas búsquedas, tomaron el hacha de leñador, la pala y el martillo y decidieron construir un nuevo refugio. Fueron Hyallej, y Lotuno y Vornhir, y con un viejo, extraño y apreciable Orco y un rico Hombre del Oeste, levantaron sobre viejos cimientos una posada al mejor estilo del viejo mundo; de aspecto añejo, acogedora “así uno quisiera comer, o dormir, o trabajar, o contar historias, o cantar, o simplemente sentarse a pensar, o una deliciosa mezcla de todo ello”(J.R.R. Tolkien, El Hobbit)

Y no bien se abrieron las puertas y se encendieron luces y corrió el hidromiel, la posada, nombrada – tras muchos debates – en recuerdo de las Joyas de los Viejos Días, y cuya muestra – laboriosamente hecha por las industriosas manos de Balzack – representaba al viejo Ancalagon el Negro rampante, viajeros, peregrinos, buscadores veteranos y novatos empezaron a llegar a torrentes y a llenar las salas, que ya nunca estuvieron vacías.

Y se contaron historias, y de la vieja posada partieron expediciones en busca de lejanos tesoros, y del poder de la noche, y del terror, siempre entre risas y bromas.

Los lentos años de la Tierra Media – tan rápidos para los hombres mortales – pasaron y se fueron, y muchas historias fueron narradas y se vivieron en los salones; muchas páginas de muchos libros fueron pasadas, leidas, discutidas. Se combatieron batallas cruentas, unas ganadas, algunas otras perdidas, todas hilarantes. Algunos corazones solitarion hallaron compañía… pero eso es otro cuento que habrá de ser contado en otra parte.

Y tras mucho tiempo, la vieja partida de aventureros se disolvió y cada cual tomó su propio camino; uno a uno partieron llevando memorias y el sabor dulce del hidromiel en la boca.

Y un día uno de aquellos aventureros regresó a los queridos salones y vio que nuevos rostros corrían de un lado a otro, llevando una cerveza o un bocadillo, sonriendo o riendo a mandíbula batiente, y desde entonces ha regresado de cuando en cuando en busca de historias y risas y batallas, y aún hoy, desde otros reinos, añora historias y risas y batallas, y promete regresar algún día a brindar por los años pasados, por los recuerdos y por los amigos.

Son lentos los años del Mundo
para quien tanto ha esperado;
ya no hay luces nuevas
en este cielo que aprisionan mis ojos.

Sólo viejas páginas
y recuerdos herrumbrosos
de marchitas glorias
e inútiles victorias.

Ven conmigo a observar las estrellas:
tal vez en su luz eterna haya noticias
de aquellos que hace tanto partieron.

Tinieblas cubren el mundo,
y los viajeros han perdido su camino
llevando con ellos la última luz
de una multitud que llora.

Ven conmigo y miremos el horizonte:
quizá sobre las olas una vela solitaria
anuncie un retorno sin esperanzas.

Ven conmigo a observar las estrellas:
tal vez en su luz inmaculada
los Señores del Oeste recuerden
el mundo que un día fue suyo.

Feliz Aniversario, Silmaril, y se abran por muchas Eras esas viejas y queridas puertas.

Thinuial Mornatur
7 wedmath, Año 2009 de la Novena Edad

~ por Mornatur en Julio 31, 2009.

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